Desde sus inicios, CAREF produjo y recibió distintos tipos de documentos ligados a sus objetivos institucionales: correspondencias varias, informes, actas, estatutos, expedientes, entre otros muchos. Vinculados entre sí, estos documentos dan cuenta del ... »
Desde sus inicios, CAREF produjo y recibió distintos tipos de documentos ligados a sus objetivos institucionales: correspondencias varias, informes, actas, estatutos, expedientes, entre otros muchos. Vinculados entre sí, estos documentos dan cuenta del accionar institucional y se constituyen en repositorio de la memoria de la asociación. Desde entonces el fondo estuvo en las diferentes sedes que tuvo la institución, primero en la calle Venezuela 2084 en el barrio de Balvanera y luego en Flores, en la Avenida Juan Bautista Alberdi 2240 y 2236. Una vez que los documentos no tenían más valor primario, es decir que estaban cumplidos los trámites administrativos para los cuales fueron generados, se ubicaban en dos de cuartos destinados a guardar las cajas las cuales contaban con una identificación general de los documentos que contenían. En 1977 las oficinas de CAREF, en ese momento ubicadas en la calle Venezuela, fueron allanadas junto a las de otras organizaciones con las cuales se compartía el edificio (Comisión Católica Argentina de Inmigración -CCAI- Y Comisión Coordinadora de Acción Social -CCAS-). Tras los hechos, ocurridos el 14 de marzo, se constató el robo de tres carpetas de correspondencia e informes una de las cuales tenía carácter confidencial, junto a otros elementos tales como conmutadores eléctricos, máquina de escribir y calculadora eléctrica.
Desde 1973 hasta el retorno a la democracia, los documentos se acumularon de forma poco sistemática dadas la urgencia del trabajo y la peligrosidad de la información que asentaba. Con el proceso de redemocratización, que sin dudas marcó cambios en el ritmo institucional, se hizo presente la necesidad de revisitar la propia historia institucional. Es así que en 1986 se creó el área de Prensa y Difusión para (entre otros objetivos) “hacer accesible y viable el material acumulado por CAREF a través de los años; sistematizar las experiencias de CAREF a partir de 1973 y preparar el material para difusión a los distintos ámbitos y de acuerdo a las necesidades”. Comenzó entonces la primera organización de los documentos ya existentes, lo que permitiría su uso como fuente para escribir sobre la historia institucional, las prácticas de asistencia a exiliados/as y la problemática del asilo en Argentina. No hay registros de cómo se organizó la documentación pero una de las actividades preponderantes parece haber sido la ubicación de los expedientes en categorías según el tipo de atención que habían recibido las personas que pasaron por CAREF.
En la década de los 2000 algunas cajas del fondo fueron agrupadas temáticamente siguiendo una lógica de la disciplina bibliotecológica, especialmente los boletines y diversas publicaciones que CAREF recibía así como también los documentos de congresos, seminarios y otras instancias en las que la institución participaba teniendo, a través de ellas, una incidencia pública en distintos espacios. Alrededor de 2011, una investigadora que utilizó el fondo de para sus trabajos académicos, realizó un inventario que, parcialmente, da cuenta de esta organización.
En 2015 CAREF firmó un convenio de cooperación con el Archivo Nacional de la Memoria (ANM). A partir del convenio (enmarcado en un amplio proyecto de alcance nacional para la recuperación y puesta en valor de documentos sensibles referidos a la vulneración de derechos por parte del Estado), en 2016 se iniciaron en la sede de CAREF las tareas de conservación, organización, sistematización y puesta en valor de la serie “Expedientes”, que comprendía los expedientes de personas asistidas entre 1973 y 1983, de interés común para ambas instituciones. En materia de conservación preventiva, el equipo del ANM, que colaboró en CAREF durante 2016 y 2017, reemplazó las cajas originales por otras de polipropileno más adecuadas para la preservación de los documentos, realizó tareas de limpieza general, cambió folios plásticos y carpetas de cartulina deterioradas, que fueron reemplazadas por otras confeccionadas con papel libre de ácido, y quitó los materiales que dañan al papel (agarres de metal y cintas adhesivas). Además se identificaron las cajas que presentaban hongos. En lo que refiere al tratamiento archivístico, los expedientes se clasificaron de acuerdo a las categorías ya existentes, se ordenaron por el tipo de atención, luego por año y dentro de cada año alfabéticamente de acuerdo al apellido de quien consultó. Para facilitar la recuperación de la información, los y las trabajadoras del ANM elaboraron un inventario con datos básicos de cada uno de los más de tres mil casos atendidos entre 1973 y 1983, detallando cuestiones tales como nombre y apellido de las personas y de sus grupos familiares, nacionalidad, fecha de nacimiento, fecha de arribo a Argentina, país de exilio, entre otros, dejando asentado también los casos en que había menciones relativas a la seguridad, detenciones o desapariciones. En 2018, como consecuencia de la evaluación realizada por el equipo de especialistas del ANM, de presencia de bioterioro en numerosas cajas del fondo, la totalidad de los expedientes entre 1973 y 1989 fueron enviados a la planta de la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEA) para ser irradiado con rayos gamma. A su vuelta al archivo cada expediente fue limpiado de forma mecánica para retirar restos de hongos.
Desde entonces el archivo de CAREF comenzó a trabajar desde una perspectiva archivística comprendiendo su triple función social: constituirse como repositorio de la memoria institucional, servir como fuente para la historia y como garantía de derechos individuales y colectivos. Como consecuencia, apunta a un público diverso: la propia institución; investigadores, investigadoras y centros académicos; personas en búsqueda de su historia (para quienes el acceso a su expediente es un aporte en pos de la reparación por violaciones de sus derechos fundamentales); y los órganos de la Justicia.
Actualmente el fondo se encuentra clasificado y ordenado parcialmente y está siendo descripto según la normativa internacional ISAD(G), se realizan tareas de conservación preventiva y algunas restauraciones de documentos deteriorados, se está digitalizando y poniendo a la consulta online en la medida de las posibilidades en Access to Memory (AtoM).
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